UNA VIDA SIN FILTROS

A menudo pasa que vemos imágenes que se posicionan en la absoluta perfección de familia, vida, trabajo…

 

Me refiero a ese segundo en el que una cámara capta una pose, un momento determinado, y pensamos que ese instante representa el total de una situación.

 

Ese pensamiento nos lleva a la idealización de una vida perfecta y cuando nos ponemos en marcha ¿qué ocurre? que no la encontramos, ¿por qué? Porque no existe.

 

Ser mamá o papá es muy gratificante y también muy difícil. En el trabajo podemos disfrutar muchísimo y también pasar por momentos duros. La vida en pareja es toda una aventura, saber equilibrar las necesidades personales con las de la persona que te acompaña en la vida y disfrutar con plenitud los sentimientos que nacen de la unión de dos personas que se saben encontrar… hoy en día con tanto ruido alrededor… lo dicho toda una aventura.

 

Aprender que la perfección es precisamente conocer y reconocer nuestra imperfección.  Mirar a la vida sin filtros que adornen nuestra realidad y saber aceptar lo que somos y el lugar que ocupamos con mimo y dignidad.

 

Permitirnos dosis de optimismo para valorar lo bonito de la vida y saber recrearnos en estos momentos disfrutándolos al máximo y con la sabiduría de que son piezas de todo un puzzle… el puzzle de tu vida, es lo que hará que esos instantes captados por una cámara, esos momentos que representan tan solo unos segundos de tu vida, representen la realidad de la misma y sin filtros.