UNA CITA CONTIGO

¿Tienes las vacaciones llena de planes? ¿Has ocupado de actividades y eventos sociales todo tu tiempo? Te propongo que organices el encuentro más bonito que podrás tener. ¿Qué tal si invitas a tu niña y tienes una bonita conversación con ella? Te aseguro que será una experiencia realmente emocionante.

 

Cumplimos años, pasamos de la niñez a la adolescencia, llegamos a la edad adulta y nuestras espaldas están llenas de experiencias y con ellas infinidad de emociones. Todas esas emociones son parte de nuestra arquitectura personal actual… y responsables de quiénes somos hoy. ¿Lo notas? ¿Te pesa o te sientes ligera? Seguro que estás orgullosa de muchas, ¿qué hacemos con lo que nos pesa? Habla con ella, con tu niña. Verás como al finalizar ya no llevas tanta carga.

 

Cuéntale que ante ella se abre un camino de muchas alegrías… que las disfrute. También cuéntale que le tocó vivir momentos crudos, sin embargo, que sigues aquí entera, porque ella, y dale importancia, supo superar ese momento; y que tú eliges quedarte con la sabiduría que te aportó esa experiencia, soltando juntas el sufrimiento que te produjo.

 

Cuéntale  lo fuerte que será y que no tema, agradeciendo cada paso que ella dio en la vida y abrázala fuerte porque esa niña eres tú… y la necesitas. Cogeos fuerte de la mano y viajad juntas al futuro.

 

Visita ahora a tu «yo anciana» y deja que ella, que ya ha recorrido todo el camino y no teme porque tiene ganada la sabiduría de haber vivido… que os cuente qué necesita de vosotras para su tranquilidad, ¿qué creéis que os dirá?

 

Sobretodo cree en ti y sabrás darle el hueco que merece cada vivencia que tengas. Aprovecha este verano para quedar contigo misma.