HASTA DÓNDE TÚ Y HASTA DÓNDE YO

Un debate atemporal, que siempre está en la calle, es el de la educación y la enseñanza… “Los padres educan, los docentes enseñan”, se escucha con mucha frecuencia. ¿Crees que de verdad esto es posible? ¿Crees que los docentes podemos centrarnos únicamente en la enseñanza de contenidos sin educar en valores, por ejemplo? ¿Crees que las familias podemos educar para cualquier ámbito en el que el niño se desarrolla? ¿Dónde está la línea que separa hasta dónde el maestro debe llegar y hasta dónde la familia tiene que hacer? Como docentes y también opinamos que es tan delgada, tan delgada… que no existe.

 

Que levante la mano quién no se ha sentado en casa a ayudar a su hijo con alguna materia o qué maestro no ha tenido que intervenir cuando un alumno no muestra tener demasiadas herramientas a la hora de gestionar alguna emoción.

 

Los niños SON, y son en su PLENITUD, estén donde estén. Van con ellos, allá donde vayan, sus inquietudes, su emociones, sus preocupaciones y sus deseos. Y donde vayan, habrá un adulto que les acompañe, y ese adulto tiene la responsabilidad de acompañarles  de manera integral.

 

En el momento en el que una familia elige un Centro para su hijo, lo que hace es mucho más que elegir dónde dejarlo a las 9:00 y recogerlo a las 14:00, está depositando la confianza en los profesionales que trabajan en él para que formen parte del crecimiento de su hijo y esto implica no solo un aumento de sus conocimientos, implica un crecimiento PERSONAL, en todas sus facetas. Porque un padre no llega donde el docente puede hacerlo y un docente no llega donde el padre es capaz. De manera que, por nuestra experiencia podemos decir que los niños, que son los verdaderos protagonistas de sus vidas, consiguen mucho más y mejor, si los adultos que están a su lado, trabajan de manera COOPERATIVA.

 

Bien, ¿y cómo hacemos esto? ¿Cómo hacemos para establecer criterios que nos ayuden a trabajar en la misma línea? ¿Y quién establece esos criterios? Complicado y muy delicado… Pues no es tan difícil… a veces es más una cuestión de sentido común y sobretodo tener muy claro ambos, el objetivo, LA AUTOESTIMA DEL NIÑO,  haciendo consciente el aprendizaje que se le da con nuestros mensajes y más importante todavía… nuestros actos.

 

En nuestro taller “HASTA DÓNDE TÚ Y HASTA DÓNDE YO” trabajamos la autoestima de nuestros alumnos y nuestros hijos como si fuese un cuadro y damos los 4 colores necesarios para que crezcan con una autoestima bien bonita.

 

Si quieres conocer más sobre cómo planteamos en Ylife, el trabajo conjunto entre escuela y familia, y sobre todo si de verdad te interesa y estás implicado en conocer cómo realizar un acompañamiento sano para ayudar a construir a nuestros niños su autoestima reforzada, contacta con nosotros. Estaremos felices de compartir nuestras conclusiones sobre ello.