Se acabó la Navidad, ahora empezamos a subir la inclinada cuesta de Enero. Los gastos se han disparado durante el consumismo de las fiestas. Comidas, regalos, encuentros, etc. fueron los detonantes para rascarnos bien los bolsillos. Y cuando pensamos que podemos descansar y recuperarnos vienen las “esperadas ¡Rebajas!” ¡A comprar se ha dicho!

Ya hablamos en este mismo blog sobre las compras compulsivas; volvemos a reincidir en una compra coherente y con sentido.

Este mes, en el que todo se pone cuesta arriba, sirve para tomarnos medida, ya no solo por las dificultades económicas que nos podemos encontrar, sino por enfrentamos a todos los objetivos que nos marcamos en Navidad, y que nos propusimos comenzar ahora.

¿Qué tal vas? ¿Has empezado ya y está tomando cuerpo, o todavía estás en fase de inicios? Bien, no desesperes, porque si lo que deseaste para este año, de verdad que lo querías… se cumplirá; eso sí, tú eres responsable de tus propios deseos.

Es muy valioso saber gestionar tus objetivos, es muy importante conocerlos, situarlos, medirlos y valorarlos, dentro de un marco en el que tú tienes la llave maestra para conseguirlos.

Si vas superando cuestas, si vas superando dificultades, si vas encaminado aun con trabas… es que vas por buen camino, porque nada es fácil y nada es regalado.

Tuyo será el mérito de escalar; recuerda que tu actitud podrá poco a poco allanar el terreno y aunque no cuesta abajo, sí podrás ir disfrutando de la recogida de tus frutos.